Con esta locura de abatidas alas,

que se le contagia hasta a las nubes,

que anda rebotando de imagen en espejos,

que no conoce ancla,

que nunca llega a puerto.

Con esta locura

de duendes, de dragones, de luceros

de humo, de miradas

sin brida, sin mojón, sin freno,

converso con la aurora

cuando ambas somos fuego.

Con esta locura

que lo cura todo

voy hasta tu pelo...

voy, voy, me enredo en él

me quedo.

.

Aida Elena Parraga