Anuncio mi regreso al límite marcado.

Al reloj con sus rígidas señales,

a las siglas convenidas y ese rictus

que amedrenta

los símbolos vitales.

Sí, ya estoy aquí, vedme desnuda

de toda rebelión, de todo intento,

del fuego primordial de la esperanza,

fracción de vida

con su perfil anónimo.              

Ya enjaulé mis ensueños migratorios,

exilié mis verdades insurgentes,

ahuyenté mis fantasmas libertarios

y renegué de

mis locuras esenciales.

Ya soy de nuevo la cifra en el rebaño,

la postulante de toda cobardía,

os invito, sin rencor, al gran evento,

de mis remordimientos

y nostalgias.

.

Flor Alba Uribe