AROMA DE MIL FLORES
Tiembla la hojarasca a la espera del amante,
como tiembla el olmo en la tormenta
con cada embestida de viento;
tiembla impaciente pero de pie espera.
Como huracán doblega mi encendido follaje,
penetra, penetra con enormes raíces
la espesura de mi ansiosa tierra
sembrando gemas en el enigma de la noche.
Satisfecho
-hijo del viento- descansas.
Duermes entre aroma de mil flores
esperando que llegue el alba a despertarnos
con el eco de nuestras cálidas tormentas.
.
.
Lina Zerón
.
He dado el salto de mí al alba. He dejado mi cuerpo junto a la luz y he cantado la tristeza de lo que nace.






cosa_de_dos dijo
Lina Zerón... Mi poetiza favoritha.
Un besitho, nena...
Hermoso poema que nos compartes hoy...
n.n*
Diana.
28 Septiembre 2009 | 07:43 PM