Te llevo en mis cantares como un río

que late de mi pecho hasta tu boca,

y besote la vida cada vez que se estremece

esta montaña de ansiedad que me enloquece.

.

Te llevo a flor del pecho entre las manos

cavando hacia lo intenso de tu dicha,

y poco se hace todo lo que merma mis sentidos

cuando en tu afán de amanecer me cultivo.

.

Y encuéntrome a cada paso de tu amor febril,

en cada poro de mi porvenir que va a vivir

hasta donde mi voz sepa existir por otra voz

que sólo de palomas, será para ti,

para mil más.

.

Y siempre sol, mi voz le trepará a todo el amor,

todo el ardor que nazca de mi andar

por este azar de total convulsión,

loca y terrible convulsión que quiere estallar

con un loco final para ti,

para mil más.

.

Resonará la vida en cualquier existencia,

un canto y la verdad serán las riendas

de un universo pleno y decidido por los hijos

de una tremenda humanidad que construimos.

.