Tarde infinita
La tarde era infinita
Yo pétalo
aprendí de golpe
a beber de un sorbo toda angustia
quedar en pie
como si no pasara nada
(nada pasa)
.
como la nada inmensa
paralicé el momento
guardé la rabia mientras sonreía
dentro lagrimas inacabables
y tu olor impregnado en mí
mentiras aromáticas
ojos de piedra azul
.
Yo pétalo petrificado
aunque es tarde te cedo
la agonía de amargo sabor
y este vacío tan lleno de vos
.
Carolina Hodgson
He dado el salto de mí al alba. He dejado mi cuerpo junto a la luz y he cantado la tristeza de lo que nace.






Rosana dijo
«Crecí dentro de una revolución y aprendí tanto, que la poesía surge por sí sola: amo a mi patria, Nicaragua es poesía. En pleno cambio, de la niñez a la adolescencia mientras hacíamos lo propio de la edad, surcaba por los cielos azules de mi patria el temible pájaro negro que estremecía al mismo lago y el sonido era tan fuerte como el de un estruendo volcánico. Respiraba una especie de temor y a la vez de amor patrio: defender lo justo y respetar a mi pueblo.
Escribo como una especie de liberación; las palabras (son emociones sentimientos y sensaciones) que rondan cautivas, al pasarlas al papel pueden volar libres...»
(CAROLINA HODGSON)
7 Abril 2009 | 06:38 PM