Tener EM o cualquier enfermedad crónica, implica adaptarse a miles de nuevas maneras de enfocar la vida. Nadie sabe exactamente como ayudarnos, pero todos tratan de dar consejos.

Algunos lo hacen (como dicen ahora) “de onda”. Quieren de alguna manera aliviar la carga pesada que implica tener una dolencia.

.

Sin embargo otros, se alejan porque temen contagiarse del dolor.

.

.

Extracto de

La Columna de Adriana

Adriana Lenardon

.

Revista junio 2008 , ALCEM