Con el anhelo dirigido hacia ti

yo estaba sólo, en un rincón del café

cuando de pronto oí unas alas batir,

como si un peso comenzara a ceder,

se va,

se va,

se fue…

Tal vez fue algo de la puesta de sol,

o algún efecto secundario del té,

pero lo cierto es que la pena voló

y no importó ya ni siquiera porqué,

se va,

se va,

se fue…

Algunas veces, mejor no preguntar,

por una vez que algo sale bien,

si todo empieza y todo tiene un final,

hay que pensar que la tristeza también

se va,

se va,

se fue…

Jorge Drexler

eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee

pregunta : ¿ todo lo que empieza tiene un final? ¿ la tristeza también?