La misma Alfonsina ♠ dos versiones
Alma Desnuda

Soy un alma desnuda en estos versos,
Alma desnuda que angustiada y sola
Va dejando sus pétalos dispersos.
Alma que puede ser una amapola,
Que puede ser un lirio, una violeta,
Un peñasco, una selva y una ola.
Alma que como el viento vaga inquieta
Y ruge cuando está sobre los mares,
Y duerme dulcemente en una grieta.
Alma que adora sobre sus altares,
Dioses que no se bajan a cegarla;
Alma que no conoce valladares.
Alma que fuera fácil dominarla
Con sólo un corazón que se partiera
Para en su sangre cálida regarla.
Alma que cuando está en la Primavera
Dice al Invierno que demora: vuelve,
Caiga tu nieve sobre la pradera.
Alma que cuando nieva se disuelve
En tristezas, clamando por las rosas
Con que la primavera nos envuelve.
Alma que a ratos suelta mariposas
A campo abierto, sin fijar distancia,
Y les dice libad sobre las cosas.
Alma que ha de morir de una fragancia,
De un suspiro, de un verso en que se ruega,
Sin perder, a poderlo, su elegancia.
Alma que nada sabe y todo niega
Y negando lo bueno el bien propicia
Porque es negando como más se entrega,
Alma que suele haber como delicia
Palpar las almas, despreciar la huella,
Y sentir en la mano una caricia.
Alma que siempre disconforme de ella,
Como los vientos vaga, corre y gira;
Alma que sangra y sin cesar delira
Por ser el buque en marcha de la estrella.
Alfonsina Storni
eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee
Nació en Capriasca, Suiza, en 1892, pero desde los cuatro años fue llevada a Argentina, país que la acogió con su nacionalidad.
Desde muy niña empezó a trabajar como maestra, haciendo sus primeros pinos como poetisa bajo el pseudónimo de TaoLao.
Obtuvo importantes premios literarios que la hicieron conocer ampliamente en todos los países latinoamericanos, destacándose entre sus obras, «Languidez»,
«El dulce daño» y «La inquietud del rosal».
Falleció absurdamente en 1938. El 23 de octubre viajó a Mar del Plata y hacia la una de la madrugada del martes veinticinco Alfonsina abandonó su habitación y se dirigió al mar. Esa mañana, dos obreros descubrieron el cadáver en
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A ALFOSINA STORNI
Que lastima, Alfonsina
no haberte traído conmigo, en tus poesías,
tus palabras me hubieran
aliviado
y algún consuelo hubiera hallado mi alma.
Que lastima, Alfonsina
que tan lejos
estén nuestro tiempo si tan cerca
se tocan nuestra almas
yo también
quisiera dar mi amor al mundo
con total libertad de mi conciencia
sin que manos invisibles me modelen
al pensar el sentir y el movimiento
yo también quiero romper
con veinte siglos de ataduras
y de males
también yo quiero dar mi amor
al hombre , en un mundo total
de amores porpios
¿ Te das cuenta Alfonsina?
Tu pensar es mi pensar y es mi anhelo,
es la meta propuesta a mi destino
es ese amor en plenitud, sin ataduras
esa libertad interior con pluspotencia
Juan Carlos Higa
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Juan Carlos Higa
Nació del
He dado el salto de mí al alba. He dejado mi cuerpo junto a la luz y he cantado la tristeza de lo que nace.






laurencia19 dijo
Hola, con 29 años, estudiante de letras, qué peligroso debió ser para secuestrarlo y hacerlo desaparecer...tanta injusticia, cuánto dolor. Creo que nunca podrá sobreponerse mi alma a estos sucesos. Bello escrito el del joven poeta... terminó por darle al mundo el amor en la forma que jamás intuyó.
Un abrazo amiga.
4 Diciembre 2007 | 05:54 PM