las hadas , siempre las hadas
¡ Ah ! ¡ Las hadas !, tan tiernas y graciosas,

que de niños veíamos a todas horas.
Entonces deseábamos poderlas tocar
y también lo imposible : junto a ellas volar.

Pero los años han pasado, hemos crecido,
y en adultos fríos nos hemos convertido.
Ya no vemos, ni despiertos ni en nuestros sueños,
los seres en los que creíamos de pequeños.

Y a pesar de todo, cada mañana sin faltar,
las mimosas hadas nos vienen a despertar.
El sueño cansino que alejamos de los ojos
lo guardan ellas en lindos tazones rojos.

Y sin desesperar, se sientan y esperan
a que digamos las palabras que tanto anhelan:
" ¡ Creo en las hadas ! " ¡ Dilo alto y claro !
Vamos, amiga, no tengas reparo.

Cada vez que lo pronuncies conseguirás
que sobreviva una delicada hada más.
Si dices: " ¡ No creo en las hadas ! ", en cambio,
un hada morirá sin poder remediarlo

" ¡ Creo en las hadas ! "
Felicia D. Browne Hemans
He dado el salto de mí al alba. He dejado mi cuerpo junto a la luz y he cantado la tristeza de lo que nace.








jaime martinez martinez dijo
hola rosana:
eso tambien me pasaba de pequeño,siempre esperaba a que de noche un hada se apareciera en mi habitacion pero ahora ya la esperanza se ha ido desvaneciendo,bueno,que le vamos a hacer.salu2
22 Septiembre 2007 | 09:29 AM